"El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla con algo valioso".- Gilbert Keith Chesterton

Un acto fundador desaprovechado es una nueva amenaza

Por otro lado, Julio Cotler Dolberg, reconocido ex director del IEP (Instituto de Estudios Peruanos), autor de “Clases, Estado y Nación” y un icono clásico de las ciencias sociales[1], presenta una idea alternativa interesante y que vale la pena tratar, pues él no piensa igual que Flores Galindo y Manrique, sino por el contrario, sostiene que tras la independencia nadie pudo llenar el vació de poder producido por la ausencia española y que fue esto precisamente lo que fragmentó al país.

“(…) a partir de la independencia, el Perú sufrió una fragmentación política que originó una profunda inestabilidad. (…) la eliminación del estrato colonial dominante y la desarticulación de las masas populares produjeron un vacío de poder, que ni los jefes militares ni las fracciones oligárquicas pudieron llenar, por su incapacidad de integrarse políticamente y, en consecuencia, tampoco pudo integrar a la población dominada, restando así posibilidades para la constitución real de un Estado y una Nación.” (Cotler 2005:69)


También se ve que el autor presenta una apreciación de la unión entre estado y nación contraria a la de Nelson Manrique quien mantiene en pie la teoría de que uno y el otro no están unidos como es en el caso del Perú, donde se logró el estado pero hasta el día de hoy no ha existido acto fundador aprovechado que consiguiera crear la nación, puesto que los problemas a los que tuvo que enfrentarse luego de la independencia como las guerras civiles afectaron el gobierno, y se convirtieron en una dificultad más de la sociedad peruana para integrarse social y políticamente [2] en lugar de ser vistas como oportunidades nuevas para la consolidación.

En otras palabras, la independencia pudo haber sido aprovechada si es que se lograba para inicios de la república un gobierno con igualdad y derechos similares para todos y no como fue, es decir, no sirvió como acto fundador por el hecho de que la revolución no fue de todos sino solamente de la clase alta de la época: los criollos, quienes no supieron crear las circunstancias necesarias para consolidar el país sino que aprovecharon la independencia para ellos mismos dejando de lado al resto del Perú.

El problema esta básicamente en que nos encontramos encerrados en un círculo vicioso, pues como dijo Gisele Velarde, hemos tenido muchas oportunidades de acto fundador, pero como sostiene Cotler todos estos posibles actos fundadores al no terminar siendo tales se han convertido en nuevas razones de fragmentación social, en una amenaza más para la consolidación que han traído consigo diversas consecuencias que afectan a todo el país y su desarrollo.


[1] Cfr. Lynch 2007
[2] Cfr. Cotler 2005 : 63

Fuentes:

COTLER, Julio
2005 La herencia colonial, pp.51-88.
En: Clases, estado y nación en el Perú. 3era ed. Lima: Instituto de Estudios peruanos.

LYNCH, Nicolás
2007 Cotler: ‘‘A mayor crecimiento, habrá mayor conflicto social” (13 de Julio de 2009)
(http://www.iep.org.pe/noticia/0039/julio-cotler-a-mayor-crecimiento-habra- mayor-conflicto-social/)

¿Dónde quedó nuestro acto fundador?

Una reconocida filósofa social especialista en ética y profesora de la Universidad Católica, Gisele Velarde, ha creado varios eventos culturales con miras a la democratización del conocimiento y desarrollo mientras trabaja en una nueva propuesta de estructuración ética para el país.[1] Es ella quien, precisamente, plantea la idea de un acto fundador y la falta de uno en el país como se lee a continuación:


“En el Perú no existe un acto fundador. Pero ¿Qué es un ‘acto fundador’? Es aquella situación, instancia o vivencia a partir de la cual una nación se comprende como tal (…) la unión de individuos que más allá de sus intereses (…) se comprenden como ciudadanos que poseen ciertos valores comunes y por ende, una identidad nacional. (…) el acto fundador establece la autorrepresentación de un pueblo; es el momento decisivo en la vida o historia de un país, en el cual se da una imagen de sí mismo: gesta su propia identidad.” (Velarde 2001:25)


A lo largo de la historia el Perú ha tenido diversas oportunidades para conseguir este acto fundador, como manifiesta la autora, tales como la independencia, el post-terrorismo y la ola de corrupción recientemente descubierta.[2] Sin embargo, todas estas situaciones han sido desaprovechadas, puesto que no todos los peruanos han tomado conciencia respecto a la importancia de un acto que integre al país como nación.[3]

Por su parte, la falta de identidad nacional y la presencia de un “estado sin nación” trae consigo consecuencias mucho más significativas como el hecho de que sus habitantes no puedan dialogar ni plantear objetivos comunes, lo que a su vez fomenta lo anómico.[4] Debido a esto, el acto fundador y su falta no son factores que pueden pasar inadvertidos, ni mucho menos pueden ser ignorados; sino que se debe entender y analizar porque teniendo tantas oportunidades, como el terrorismo, la decepción del gobierno de Fujimori y en especial la independencia que fue el inicio del Perú como república, aún no se logra consolidar al país como nación.

Por ejemplo, durante la época de terrorismo hubo la cifra de 69.280 muertos durante, claro que esto se debió a dos décadas de violencia política[5], pero fue una situación que unió al país. El terror en las calles, el miedo a los coche bomba, entre otros, hicieron que los pobladores de todo el litoral peruano crearan lazos de solidaridad y apoyo. Sin embargo, a pesar de haber sobrevivido a situaciones tan traumáticas como esta o toda la corrupción del gobierno Fujimorista parece que todos olvidan y se regresa al principio una vez más.

Esta es una realidad que se viene arrastrando desde hace mucho en el inconsciente de la herencia colonial. Lo más sorprendente es el haber desperdiciado la independencia como acto fundador, pareciera que esto ni siquiera tiene sentido, pero así sucedió y una vez más el Perú no posee una sola mentalidad, sino muchas dispersas.

A lo largo de la historia, el Perú ha tenido más de una oportunidad para lograr un afianzamiento como nación. La independencia fue una de las situaciones que pudo haber sido aprovechada para lograr el objetivo planteado, pero esta se dejó pasar. A pesar de que la libertad peruana se logró tras complicadas luchas; pues además de durar cinco largos años (1816-1821) se llevó a cabo con ayuda de tropas bolivarianas y con el apoyo de montoneras peruanas[6][7]quienes dieron todo por la libertad; esta no sirvió para conseguir una unión nacional. Entonces, cabe preguntarse ¿Por qué luego de la independencia el Perú no consiguió consolidarse como nación?


[1] Cfr. Velarde 2001:26
[2] Si bien la autora no lo dice explícitamente en el texto se sobreentiende que hace referencia a la corrupción del gobierno fujimorista
[3] Cfr. Velarde 2001:26
[4] Cfr. Velarde 2001:26
[5] http://www.borrull.org
[6] Educared 2007

Siguiendo con la censura...

Un video con cifras interesantes sobre la censura en países como China, demuestra que la globalización aún no llega a todos lados. Aún faltan muchos muros por derrumbar para lograr que todos tengan un acceso equitativo a la información.

Ahora, en el caso del Golpe Militar de Honduras, se puede ver más de un caso de censura y represión por parte de un gobierno dictatorial que quiere manejar todo a su manera, y dejar a la gente saber qué les conviene.

¡Marjane tampoco!



Continué investigando acerca de la prohibición de páginas web en China, y me di con la sorpresa que en Irán ocurre lo mismo. Páginas web como Facebook o YouTube han sido bloqueadas debido a que el gobierno considera que su contenido es "inmoral y antisocial".
En la página de noticias de Facebook encontré la siguiente información, que aunque no la deje de considerar importante me causó gracia: "La razón, según un funcionario judicial de Irán, es que Internet causó un daño social, político, económico y moral. Los proveedores de Internet han recibido instrucciones para prohibir el acceso a sitios que hablen de política, derechos humanos, y de la mujer, además de blogs que expresen desacuerdo o sean considerados pornográficos."
Me imagino por completo a Marjane, la protagonista de la película Persépolis de la que hablamos en algunas entradas anteriores, buscando los trucos para poder meterse a Facebook sin importar lo que el gobierno diga. Como todos sabemos, luego que una prohibición se hace pública, la manera de evitarla aparece automáticamente. Creo que deberían incluir una escena relacionada a este hecho en la película Persépolis.

Chinitos no chismean


Una noticia que llamó bastante mi atención esta semana fue una acerca de cómo el gobierno chino había cerrado Facebook luego de los enfrentamientos en Urumqi. Antes de leer esta noticia, ya sabía del poder del gobierno chino sobre las posibilidades de navegar por Internet de sus ciudadanos; sin embargo, me pareció increíble descubrir que páginas como YouTube, Twitter y Facebook son hoy en dia prohibidas. Yo pienso que una de las principales ventajas que estas redes sociales nos brindan (considerando a YouTube en cierta medida una red social también) es el hecho de tener libertad de acceder al contenido infinito que publican los millones de usuarios en la red. Sin embargo, nunca me imaginé que este contenido podría ser considerado una amenaza por parte del gobierno chino, hasta tal punto que terminaran por bloquear el acceso a estas páginas.

Además, luego de leer esta noticia me doy cuenta también que se ve reflejado el poder que cada uno de nosotros tiene como consumidores de información a través de Internet, pero también como productores de esta misma información. Al menos acá en Perú y en casi todos los demás países, todos somos libres de publicar lo que queramos en las distintas páginas de Internet, siempre y cuando este contenido no viole los reglamentos del sitio. Pero en China la situación es distinta. Debido a los pocos límites que las redes sociales y otras páginas como YouTube nos ponen para expresar lo que sentimos, el gobierno chino, temiendo al contenido de la información que publiquemos, decide cerrar las páginas. Casos como este demuestran el poder que tenemos como prosumers en la red. Me indigna pensar que hasta hoy en día existen limitaciones en la liberta de expresión por Internet, a tan alto nivel que un gobierno es capaz de prohibir el ingreso a más de una página web a toda su población. Felizmente que Alan no cerró Facebook para evitar que Pisango reclutara fuerzas para la sangrienta guerra en Bagua….



Fuente: Notica publicada en el portal de el diaro El Comercio. Click aquí para ver la noticia completa.

Se viene la dupla empresa - evento artístico

Por Elizabeth Cateriano
El mecenazgo es un patrocinio financiero de artistas o científicos, a fin de permitirles desarrollar su obra sin exigir a cambio créditos monetarios inmediatos. Durante el Renacimiento, familias como los florentinos Médici practicaron esta actividad y así proporcionaron apoyo a muchos de los artistas más importantes de su tiempo. Hoy en día, los mecenazgos son realizados por organizaciones, tanto públicas y privadas, para la realización de diversos proyectos.


En el Perú, se busca impulsar y regular esta actividad con el fin de continuar y beneficiar el desarrollo de los eventos culturales. De esta manera, el proyecto de ley Nº 3191- 2008, presentado por la congresista Luciana León, sobre la denominada Ley del Mecenazgo Cultural o Ley de la Cultura por Impuestos, brinda la posibilidad de que una empresa privada o pública financie, como una donación, total o parcialmente la realización de proyectos o actividades que sean de interés general.
Estamos hablando; por ejemplo, del teatro, la danza, el canto, el circo, la actividad audiovisual, la fotografía y el cine, la producción discográfica; así como la literatura, la música, las artes plásticas y gráficas, las artes electrónicas, la radio y la televisión, en todas sus manifestaciones.
La principal idea de esta ley es que las empresas inviertan en diferentes eventos culturales y a cambio de esto, reciban un beneficio tributario. Así, su inversión sería considerada al momento del pago al Impuesto a la Renta. Esta iniciativa también es apoyada por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, ya que considera de mucha importancia apoyar a los eventos artísticos y culturales.

Hay que recordar que en el 2007 se rebajó la carga tributaria a este tipo de eventos gracias a la Ley Nº 29168, la cual permitió que se eliminara el impuesto municipal del 15% y se redujera en la misma cantidad al Impuesto a la Renta. Es justamente esta norma la que ha contribuido a que el país esté cada vez más cerca de formar parte del circuito internacional de los grandes conciertos y se esté viviendo una proliferación de eventos culturales.
Lo importante de esta norma es lo manifestado por la congresista León, de que permitirá acercar el quehacer cultural a más peruanos y que los artistas cuenten con el respaldo económico necesario para cumplir con su trabajo.

Este es un buen camino para promover la actividad cultural y así lograr que el país pueda generar y repotenciar una fuerte industria cultural. Sin duda esta asociación entre empresa y evento cultural resulta beneficiosa para ambos: el primero logra reducir el pago de los temibles impuestos y de alguna manera también gana publicidad, y por el otro lado, se logrará una mayor difusión de los eventos culturales y artísticos para alegría de los espectadores. Todos salen ganando.



Para más información de esta ley entrar a:



Fuentes:

Libertad de expresión suena a chiste




"Toda persona tiene derecho a las libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la imagen, por cualquier medio de comunicación social, sin previa autorización ni censura ni impedimento algunos, bajo las responsabilidades de ley." (punto 4, artículo 2)

Este es un extracto tomado de nada más y nada menos que la Constitución Política de Perú de 1993, hasta hoy vigente y, en teoría irrefutable. Digo en teoría porque hace poco más de un año ocurrió un suceso en el que la práctica no tuvo nada que ver con lo escrito. Me refiero a un episodio lamentable en donde el mismísmo Estado, el cual en teoría (de nuevo esta palabra fue llevada a menos), debe velar porque este decreto se cumpla ejemplarmente, se las arregló para echarle tierra a cada pasaje del maleteadísimo punto 4 del artículo 2 de la Constitución. Este escalofríante momento al que me refiero tiene que ver con la censura que se dio en abril de 2008, donde el ejército peruano entonces comandado por Edwin Donayre (sí, el que se quería llevar a los chilenos en bolsas) prohibió la muestra del artista plástico Piero Quijano llamada "Dibujos en Prensa/1990-2007", presentada en la casa museo Jose Carlos Mariátegui.

En esta muestra se publicaron 2 cuadros en donde en uno se mostraba a soldados peruanos levantando un fusil contra la cabeza de un campesino, y el otro ironizaba el supuesto intento del Gobierno de privatizar Machu Picchu.




No es que esté de acuerdo con las ideas de Piero Quijano, sino que por más polémicos que haya sido sus dibujos, según dicta la consitutución, ninguna entidad tiene derecho alguno a prohibir cualquier medio de expresión dentro de nuestro territorio. El asunto resulta aún más irónico cuando el organismo que prohibió esta exposición fuese el mismo Estado (para los que piensan que el que lo hizo fue solamente el ejército, hay pruebas que confirman que el ministro de defensa Allan wagner y el INC aprobaron dicha censura)

Yo, sin tomar posición política alguna le pregunto al lector: ¿No estás preocupadísimo?

Es decir, supuestamente tenemos absolutamente todo el derecho de decir lo que nos de la gana, independiente de lo que el Gobierno opine al repecto. El hecho que el ejército peruano apoyado por el Estado censure estas exposiciones,¿no nos da cierta remebranza a la dictadura de Velazco?

Es decir, si en verdad queremos respetar la constitución, estos atropellos a los derechos civiles quedar como tan solo un mal recuerdo de la dictatura de Velasco. Y que el mismo gobierno sea el que (repito) atente contra la propia constitución, hace que el estado de derecho sea tan solo un títere, y que genere el mismo trauma de décadas pasadas: Si lo publico, me deportan.

En tiempos en los que todos celebramos el trinufo de la democracia, debemos cuestionarnos si en serio esta funciona plenamente, porque si el Estado decide qué es situable y qué no, ¿Dónde queda nuestro derecho a usar nuestro propio criterio?.
(Rosa María opina lo mismo)


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